Tristeza por New Orleans

Las noticias sobre la catástrofe provocada por el paso del huracán Katrina sobre New Orleans y otras ciudades de los estados de Louisiana y Mississippi me han dejado una sensación mala, de tristeza e impotencia. Me sentí como cuando en Venezuela una vagüada arrasó con poblaciones y barrios enteros, matando a miles de personas.
Pero además, este acontecimiento tiene especial significación para mí. Por un lado, el 80% de New Orleans ha Katrina sobre Louisiana y Mississippiquedado bajo las aguas. El techo de miles de viviendas es lo único que sobresale a la superficie en una extensa zona. Edificios, hospitales, parques, escuelas, negocios, todo ha sido afectado profundamente, cuando no destruído por la fuerza del viento y la posterior inundación, en una ciudad que está bajo el nivel del mar, rodeada de diques para frenar el paso de las aguas del rio Mississippi. Esos diques colapsaron.
Allí nació el Jazz y Louis Armstrong. Allí vive una multitud de gente humilde, trabajadora.
Por otro lado, no puedo mirar a los huracanes como antes.

El año pasado en Melbourne fuimos afectados por dos de ellos. Con el primero hicimos evacuación y terminamos conociendo y disfrutando de Savanah en el estado de Georgia. Pero el segundo huracán pasó casi por sobre nosotros y esta vez no pudimos evacuar. Fue espeluznante y cada vez que miro hacia atrás y recuerdo la noche de la embestida, con la furia del viento golpeando la estructura de la vivienda, el techo sonando como si fuese a desplomarse sobre nosotros, la ausencia de luz eléctrica, no puedo sino sentir un justo temor por estos monstruos naturales y comprendo el grado de destrucción: un huracán de categoría 5 (la máxima en la escala, aunque pronto bajó a 4) con vientos de 250 km/h.
Algunos pueblos en zonas y estados cercanos fueron tomados "desprevenidos" y quedaron literalmente destruídos y decenas, tal vez centenares de personas muertas. Todavía hay gente que exige a la ciencia que dé predicciones precisas sobre el eventual rumbo de un huracán. Eso es imposible, al menos por ahora. Los factores que entran en juego para que un huracán pase por un sitio u otro son absolutamente impredecibles matemáticamente, sólo puede trabajarse en sucesivas aproximaciones y aún así, de pronto, el fenómeno gira bruscamente más al norte o al este o al oeste.
De acuerdo a los estimados este año todavía tendremos unos cuantos huracanes más y probablemente fuertes. De hecho los últimos tres años han sido de actividad ciclónica muy alta, es decir, por encima de la media, siendo la de 2005 la que se prevee tenga Katrina cuando era depresión tropicalmayor fuerza. Así, se espera que la temporada de huracanes ( desde mayo hasta octubre) vea la presencia de entre 18 a 21 tormentas tropicales (la media es 10) de las cuales entre 9 y 11 se transformarán en huracanes (la media es 6) y de éstos 5 a 7 serán grandes huracanes (la media es 2-3). Lo peor es que los pronósticos parecen confirmarse con los hechos.
Bueno, no sigo con esto. Sólo espero que Nueva Orleans pueda rehacerse y que la gente pueda reconstruir su vida. Van a necesitar mucha ayuda, en especial del gobierno.
Para aquellos interesados dejo aquí un par de enlaces importantes para la comprensión de los huracanes. Los recomiendo. Las fotos utilizadas son cortesía de MODIS Rapid Response Project at NASA/GSFC.

National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA)

NASA Hurricane Resource Page

Un comentario

  1. Excelente la pagina de la Nasa. Muy informativa y de alta calidad.
    Gracias por el enlace.
    En cuanto a lo ocurrido en New Orleáns, es muy lamentable y sobran las palabras…

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