Molestias tristes.

Estoy realmente molesto. La impotencia de no poder hacer algo efectivo para irme de esta ciudad me agobia. El error de haber venido aumenta cuando no puedes dormir porque los vecinos de arriba, golpean el piso, ríen o ponen "música" a las 2 de la madrugada o los de abajo te despiertan con "regeaton" a las 7 de la mañana; o cuando vas a botar la basura y encuentras una fila de bolsas malolientes colocadas (más bien tiradas) en el suelo, bajo un cartel que dice "Si usted deja la basura en el suelo puede ser multado. Colóquela en el compresor y cerciórese de cerrar la puerta", pero la puerta está abierta, la basura en el suelo y, obviamente, nadie es multado.

Estoy molesto de ir a limpiar pocetas y pisos llenos de tierra y goma de mascar. Estoy molesto de sentirme absolutamente ajeno a este pasticho de ciudades que se llama Orlando. Estoy harto de ver cómo el auto se devora 360 dólares mensuales en gasolina, sólo para llevarnos y traernos del trabajo.

Ayer alguien nos ofreció un apartamento en alquiler, en el mismo sitio donde vivíamos en Melbourne. Oportunidad tentadora si no estuviéramos tan arruinados por esta maldita situación. Con papeles, no vacilaría en retroceder. Si al menos hubiese trabajos. Papeles, papeles ¿llegarán alguna vez? Les aviso que tengo 50 años y una enorme duda por futuro.

Sí, estoy muy molesto … y triste.

Escribir un comentario

Creative Commons License