Circo y barbarie, la ejecución de Sadam Hussein

Alegría en la TV, muerte de HusseinEl tirano ha sido ejecutado. Un periodista de la CNN, con una sonrisa sin disimulo informa de la alegría que viven numerosos iraquíes, residentes en Estados Unidos, que fueron sus víctimas. Los hombres (no aparecen mujeres) y niños, festejan con banderas de su país y hablan al micrófono con desenfado y emoción. Por otra parte, los noticieros deambulan entre las manifestaciones de júbilo y las decenas de muertos que ocasionan nuevas bombas, colocadas contra sectores chiítas. El presidente Bush felicita al pueblo de Irak por la muerte de Hussein, señalando que es “un testimonio de la resolución del pueblo iraquí de avanzar tras décadas de opresión.” […] “Esto no habría sido posible sin la determinación del pueblo iraquí de crear una sociedad gobernada por el imperio de la ley”. Es el circo, no muy distante de aquél que hace miles de años enardecía a las multitudes mientras la sangre humana regaba la arena. Difícilmente encontraremos en los discursos las palabras “civilización”, “razón”, “humanidad”. Seguro no es el imperio de ninguna de ellas. Es el imperio de la barbarie, el estímulo a la venganza y al odio, la siembra del concepto de la justicia, por la vía del aniquilamiento físico del oponente. Muerte + muerte + muerte + muerteTras la aplicación de la pena de muerte la humanidad se envilece y hace coro a los pobres infelices que disfrutan con la muerte de quien los martirizó como si con una atrocidad se limpiaran las anteriores. No creo en los golpes de pecho piadosos de los que van al templo, juran sobre los mandamientos y exaltan las más bajas pasiones o mantienen la pena de muerte en su propia nación. ¿Con qué moral condenar a China por ajusticiar a miles de criminales y no criminales cada año? ¿Con qué autoridad afrontar la violencia del régimen de Castro cuando fusiló a jóvenes balseros? ¿Cómo gritar contra la atrocidad de la lapidación de mujeres en Irán? ¿Qué ejemplo de civilización es el que puede brindar la democracia americana?
Ya ha mencionado que Sadam fue un dictador, asesino, bárbaro y cruel. Su régimen fue apoyado por el gobierno norteamericano desde el inicio y la alianza se acabó, no porque Hussein violara los derechos humanos, sino porque invadió Kuwait. La hipocresía de este asunto me da asco y si algo quedó colgado junto al cuerpo del tirano ha sido la civilización. Estamos muy lejos todavía.

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