El humo que me afectó la garganta

Hace pocos días Orlando amaneció cubierta por una espesa capa de humo blanco, parecido a la neblina, pero oloroso a madera quemada e irritante. El cielo dejó de ser azul para convertirse en un feo manto blanquecino, acompañado de un calor agudo – un día soportamos 98º Fahrenheit, 37º Celsius -. ¿La razón? Un enorme incendio forestal en el vecino estado de Georgia, más al norte. Al principio el humo cubrió la costa este del norte de la Florida, pero un cambio en la dirección del viento lo empujó hacia la Florida Central. En esta foto, publicada por el Earth Observatory de la NASA, puede verse, desde el espacio, la magnitud del fuego y el alcance del humo, causante de mi malestar de garganta. La imagen es del equipo de MODIS Rapid Response, del Centro de Vuelo Espacial Goddard. Advertencia: al hacer clic sobre para ver la fotografía completa se cargará un archivo grande que requiere un buen ancho de banda.

2 comentarios

  1. Mirza Cequea

    hola,
    los saludo desde madrid.
    lamentablemente esa situación que manifiestas se ha hecho común en Puerto Ordáz, entre los incendios forstales y las empresas básicas nos la pasamos mal, cuando no es sinusitis es faringitis o rinitis, y hasta nos hemos acostumbrado. Que tal?
    Un beso y un abrazo para no agobiarlos tanto.

  2. ¡Vaya Mirza! Pero por ahora estás respirando otros aires. Nunca olvido mis atragantadas de polvo de hierro en la siderúrgica o el infierno de ir a la planta de cal. Los jefes no nos facilitaban mascarillas y debíamos ingeniarnos para obtenerlas y evitar quemarnos las fosas nasales.

    Un gran abrazo y no agobias, nunca agobias.

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