¿Un día de silencio en la blogosfera?

Estuve leyendo, en el estupendo blog de Lorelle on WordPress, acerca de la promoción de “Un día de silencio en la blogósfera”, como homenaje a las víctimas del VirginiaTech. La propia Lorelle escribe un emotivo artículo, a propósito de su vivencia de la conmemoración del Día de recordatorio del Holocausto en Israel. La narración es conmovedora e impactante y logra transmitir la imagen de toda una sociedad unida para rememorar a aquellos que fueron vilmente aniquilados por el nazismo. Jamás, jamás, deben ser olvidados. Es una lección para todos y una prevención para no repetir tal ignominia.
El sentido del “Día de silencio en la blogósfera” intenta ser un justo homenaje para los asesinados en VirginiaTech, pero la analogía no viene al caso. Me temo que lo que más necesitamos todos, en especial los que vivimos en Estados Unidos, es la amplia proliferación de la palabra para condenar la libre distribución de armas y el estímulo a adquirirlas. Cada año nuestro planeta es sacudido por la violencia y los motivos para reflexionar, callados, en memoria de las víctimas, sobran: los civiles muertos en Irak, los jóvenes soldados norteamericanos muertos, las víctimas de actos de terrorismo en España, la India, Egipto. La lista sería larga y pasmosa.

La blogósfera tiene límites y ha veces estamos tentados a reproducir en ella los mismos paradigmas del mundo no-cibernético. El silencio de una ciudad, por los caídos en el Holocausto, debe tener un efecto singularmente estremecedor; pasa de ser un acto simbólico a tener una expresión real en la vida de cada participante y aún en el espectador. Pero el nazismo fue derrotado y buscamos no sólo recordar, también buscamos impedir que la humanidad olvide la atrocidad, como una forma de combatirla.
El próximo 20 de abril se conmemoran 8 años de la masacre de Columbine, en la que doce estudiantes y un maestro fueron asesinados por un par de jóvenes estudiantes. Recordarlos hoy a ellos y a los de VirginiaTech implica, en mi modesta opinión, inundar la blogósfera con nuestro reclamo de que se acabe de una vez por todas con la difusión libre del armamento y el estímulo a su adquisición. Hay muchos otros factores, lo sé, en especial en la sociedad estadounidense, que influyen en el asunto. Hay una cultura de las armas y de la guerra y la recurrencia de los incidentes como Columbine o VirginiaTech, expresan evidentemente que algo muy malo está pasando en la sociedad y el sistema educativo en Norteamérica, algo que requiere de los esfuerzos y análisis de toda la sociedad; pero de seguro que la cultura de las armas y el control de ellas está incrustado como problema fundamental.
Creo que una campaña mundial en la blogósfera para honrar a las víctimas no puede ni debe ser para callar nuestra voz por un día. De nada sirve que el autor de un blog, que aprueba la libre venta de armas y considera que la mejor manera de defenderse de las masacres es que todos estemos armados, haga un día de silencio conmigo. Nuestro homenaje tiene diferentes sentidos y consecuencias. Respeto profundamente la iniciativa, pero creo que no la voy a acompañar.

Un comentario

  1. Hola!

    He visto y leído el artículo de Lorelle, y me expresé en él, creo que de forma muy contundente. Me molesta soberanamente, que haya que declarar el día “X” por las víctimas de Virginia (es una pena, pero es que no son solo ellas las únicas).

    Las víctimas del comercio de armamento son muchas, y no solo estudiantes de una universidad de EEUU, ni tampoco las víctimas del nazismo. Hay víctimas de la guerra de Irak (supuestamente preventiva), hay víctimas en Guantánamo (un lugar digno de pasar unas vacaciones), hay víctimas en Libano, hay víctimas en la antigua URSS, hay víctimas en Argelia, hay víctimas en Colombia, (…) hay demasiadas víctimas. Por una especial tozudez, el comercio de armas.

    Lo que ha pasado en Virginia, es casi normal, casi lógico, en un país, donde las armas se pueden adquirir casi con la misma facilidad que una aspirina, quizás adquirir un medicamento tenga mucha más burocracia, que el comprarse una pistola.

    Te hablo desde Madrid, España, donde hemos sido víctimas de muchos atentados, de muchas bandas armadas, y que por suerte disfrutamos, de algo que en EEUU no existe ni remotamente, nadie tiene un arma en su casa, salvo que tenga un permiso de armas (cazador o militar), y ese tiene que ser expedido por el Ministerio pertinente, previo estudio del expediente, con lo cual por lo menos se hace muy complicado tener un arma debajo de la cama.

    Como bien dices, tú no te vas a unir, yo tampoco, y creo que mucha gente está igual, cansada, exhausta, de tanta víctima inocente, de tanta crueldad manifiesta, y todo porque?, por el comercio de armas, es un comercio altamente lucrativo, es un comercio ilegal en algunos lugares, y alegal en otros.

    Solo puedo decirte que si cada vez que hay una víctima del tipo que sea, ya sea con arma de fuego, o de una violación de un Derecho Fundamental recogido por Naciones Unidas, detrás hay político, hablando de estadísticas (victimarios), no de seres humanos como tú o como yo.

    Que si a algo me resisto, es a las guerras, a la violencia, y demás sucesos poco agradables en pleno siglo XXI.

    Y hay una dicho español “la violencia, engendra violencia”, a las pruebas me remito.

    Un abrazo, desde el otro lado del charco..

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