El “verde” derroche de la guerra

DollarCada segundo que nuestro país se encuentre sumergido en Irak significará para los contribuyentes un costo adicional de 6 mil 300 dólares. Vía Daily Kos, he leído parte del análisis elaborado por Nicholas Kristof, aparecido en Times Select, al que sólo se puede acceder mediante suscripción pagada. La cita que muestran es suficientemente reveladora:

Por cada segundo adicional que nosotros estamos en Irak, nosotros los contribuyentes terminaremos pagando 6.300 dólares adicionales. Así, junto al aumento del conteo de cuerpos y todas las otras buenas razones para adoptar una fecha límite para el retiro de Irak, aquí esta otra: estamos gastando vastas sumas allí que deberían ser mejor utilizadas en rescatar el sistema de salud de Estados Unidos, desarrollar formas de energía alternativa y hacer serios esfuerzos por reducir la pobreza global.
En el avance de la guerra de Irak, Donald Rumsfeld estimó que el costo total estimado estaría por debajo de los 50 mil millones de dólares. Paul Wolfowitz argumentó que Irak podría usar su petróleo para ‘financiar su propia reconstrucción.’
Pero ahora diversos y cuidadosos estudios han intentado totalizar varios costos y sugieren que la cuenta será de más de 1 billón de dólares (1 trillón en terminología inglesa) – tal vez más de 2 billones. Esta alta cantidad representaría 6 mil 600 dólares por cada hombre, mujer y niño de Norteamérica.” […] “Sólo pongamos esos 2 billones en perspectiva, es cuatro veces el costo adicional necesario para proveer seguros de salud a todos los estadounidenses no asegurados para la próxima década. Es mil seiscientas veces el financiamiento del Sr. Bush para su ambicioso proyecto de energía de hidrógeno”.
Las cifras son realmente impresionantes y hablan por sí solas. Pero tras el mar de derroche de billetes verdes, está el otro costo, el rojo, el de los miles de soldados muertos, heridos, dañados física y psicológicamente para el resto de su vida y el de los civiles iraquíes, cuyas muertes se cuentan por varias decenas de miles, con un país despedazado literalmente, sumergido cada vez más en una guerra de facciones que parece no tener fin. Todavía a estas alturas me sorprende que existan quienes justifican y defienden haber lanzado una guerra como esta, absurda. Espero que la historia no olvide. Me pregunto dónde habrán ido a parar las pancartas anunciando una victoria fácil, cuatro años atrás.

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