Tal vez todos somos vampiros…

VampirosEsta semana Turner Classic Movies presenta, en las temibles horas de la madrugada, La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead) que de alguna manera, no recuerdo cómo, vi cuando era un jovencito de unos 13 años. Recuerdo la desagradable impresión que me invadió y las malas noches que pasé luego. Afortunadamente, fui siempre fiel a la ciencia y bastó que madurara un poco más para espantar los demonios de las sombras. Algunos filmes de misterio-terror-fantasmas me gustan, logran divertirme, pero debo reconocer que soy muy selectivo. Las de Drácula, especialmente las viejas, Nosferatu, la maravillosa The Hunger, con Catherine Deneuve y David Bowie, The Shining de Stanley Kubrick, son piezas que puedo ver una y otra vez … aunque no crea un ápice en las supercherías de vampiros, aparecidos, o muertos que se molestan en viajar al mundo de los vivos a joder la paciencia, como si no tuviéramos ya bastante con Bush, la guerra en Irak, el terrorismo, el hambre y las pandemias o el calentamiento global. Pero, aunque parezca mentira, hay un montón de gente dispuesta a creer en cualquier cosa, incluyendo vampiros y toda una cohorte de fantasmas de todo tipo. Es justamente por ello que el profesor Costas Efthimiou de la Universidad de Florida Central y Sohang Gandhi, graduado de esa universidad y estudiante actualmente en la Universidad de Cornell, han publicado un estudio para demostrar, física y números en mano, la nula viabilidad de la existencia de tales demonios entre nosotros.

En filmes como “Blade” se sugiere que una vez un humano ha sido mordido por un vampiro, se transforma a su vez en vampiro y prosigue alimentándose (mordiendo inmisericordemente) a otros humanos que a su vez lo harán a otros y así “ad infinitum”. Sin embargo, si aplicamos los principios de la matemática básica a estas cadenas de mordeduras e infecciones (progresión geométrica) encontramos que todos, a estas alturas, deberíamos ser vampiros. Pero cabría la pregunta ¿de qué nos alimentamos? Efthimiou propone el siguiente ejercicio: Supongamos que el primer vampiro arribó el 1º de enero de 1600, cuando la población humana alcanzaba 536.870.911 seres. Asumiendo que el vampiro se alimentaba una vez al mes y la víctima se convertía en vampiro, para el 1º de febrero existirían dos de estos monstruos y restarían 536.870.910 humanos. Para el 1º de marzo deberían existir cuatro vampiros y ocho para el mismo día el mes de abril. Siguiendo el hilo, todos los humanos originales habrían sido vampirizados en dos años y medio y la fuente de “alimentación” se habría extinguido.
Aunque para algunos pueda parecer una perogrullada, para otros, los fantasmas, vampiros, muertos vivientes, y otras tantas invenciones fantásticas, deambulan por aquí. La superstición, de la mano de la ignorancia, promueve el atraso y la manipulación. Si la mayoría de las personas aplicara el Halloweenmétodo científico en la conducta de los políticos y sus ofertas y discursos, éstos harían menos desastres con la humanidad.
El trabajo de Efthimiou y Ghandi, que abarca vampiros, fantasmas, zombies y demás, puede encontrarse en esta dirección. A pesar de todo, me voy a preparar para disfrutar del Halloween, tan terroríficamente como pueda…¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA! (risa siniestra)

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