The U.S. vs. Lennon: en buena hora


La próxima semana se estrenará en cartelera el documental The U.S. vs John Lennon. El film que, según las observaciones de los periodistas que han disfrutado de la preview, presenta de una manera cálida y profunda al Lennon comprometido, transparente y auténticamente irreverente que enfrentó la guerra y luchó por la paz con las armas que tenía a su alcance.
En contraste con los chicos de la actualidad, cuyos movimientos están fríamente calculados por el mercado, Lennon es la figura de la consecuencia y la acción sin esperar qué retribución o cuota de mercado obtendría a cambio.
Hace pocos días y a propósito de la cinta, el New York Times, en su Editorial Observer (por suscripción), publicó un artículo donde abordaba la persecusión y vigilancia de la que fue objeto el ex-beatle mientras Richard Nixon estaba en campaña. Se utilizaron diversos recursos, incluyendo la intervención telefónica, fotos, grabaciones, seguimientos. También se preparó su eventual deportación.

Sin embargo, Nixon, confiado luego de su victoria, no vio la necesidad de proseguir más allá. El Times saca una conclusión importante: darle poderes a un presidente para intervenir las comunicaciones – por ejemplo – es otorgarle la potestad de manipular y obstaculizar la labor de sus enemigos políticos.
The U.S. vs Lennon llega en un momento triste y crucial en la vida de Estados Unidos, en que el abuso de poder y las disminución de las libertades civiles se justifican en el marco de la defensa nacional contra el terror y en el que las voces que se levantan por la paz son catalogadas de traidoras o ahogadas en el derroche de una sociedad que deambula en los mall, mientras sus hijos mueren en Irak.
Como bien señala este artículo de la Vanguardia, no hay ninguna figura de importancia hoy cuyo rol sea comparable a la estatura que alcanzó Lennon. Los cineastas, músicos o actores más comprometidos, parecieran medir cuidadosamente sus posturas y pisan con cuidado. Definitivamente, vale la pena recordar al Lennon pacifista y luchador, más aún en una época en que el adjetivo “pacifista” es un epíteto, lanzado como sinónimo de cobardía y debilidad. Francamente creo que es absolutamente lo contrario.
Quiero terminar esta nota con la frase que Gore Vidal lanza en el filme, como una sentencia: “Lennon representaba la vida, y los señores Nixon y Bush representan la muerte”.

Enlaces:

Artículo en La Vanguardia

Sitio del documental

2 comentarios

  1. Qué tiene que ver Nixon con Bush? Es curioso que se asocie Vietnam con Nixon cuando fue aquel presidente republicano quien retiró las tropas y los demócratas Kennedy y Johnson los que las llevaron. Pero Kennedy no ha pasado a la historia como un fanático religioso con intereses inconfesables.

  2. En realidad, Xavier (Qwerty en la otra nota, supongo que la misma persona, ya que tienen la misma Ip e e-mail), la analogía entre Nixon y Bush va más allá de la cuestión de Vietnam. Tiene que ver con los abusos cometidos contra las libertades civiles y la férrea represión contra los oponentes a la guerra. Nixon no “retiró” las tropas así como así. El sólo fue el Presidente a quien tocó retroceder, ante el embate de una sociedad que no toleraba más la guerra y un ejército desmoralizado que no podía ganar. Sí, Kennedy y Johnson la iniciaron y profundizaron; los bombardeos sobre Vietnam fueron efectuados bajo las órdenes de Johnson, pero, nuevamente, la política de Nixon y Kissinger, expresa un período de reacción muy particular en la historia de USA.

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