La mano dura de la injusticia en China

Strike HardEn este escrito, traducido al inglés, un blogger chino habla acerca de las injusticias de la campaña Strike Harsh (algo así como “golpear duro”) que desde hace muchos años lleva adelante la policía china. Esta orientación nació con el objetivo de reducir el hampa y los delitos, exigiendo a los funcionarios celeridad y mano dura frente a los delincuentes. Para lograr su cometido la campaña del Strike Harsh promueve el uso de “todos” los recursos disponibles y “todos” los métodos para detener y castigar a los malos. El resultado: multitud de gente inocente detenida injustamente, torturada o simplemente ejecutada. El post de Zan Ai Zong habla de la posibilidad de que éstos últimos lleguen a una cantidad considerable, más aún tomando en cuenta – como él mismo dice – que (traduzco al español):

De acuerdo con ciertos datos, algunos trabajadores del ámbito legal estiman que se ejecutan 1000 personas por año. He leído un libro de historia que afirma que de 1983 a 1989, hubo 1500 personas condenadas a muerte. Hay 2300 ciudades y condados en toda China. Recuerdo que hubo registros de ejecuciones en el condado de mi ciudad a lo largo de los 80. Si una persona fue ejecutada por condado, por año, entonces el promedio de ejecuciones en China debe estar tambaleándose”.
Para ilustrar sus afirmaciones, el autor trae varios casos a la luz, como por ejemplo el de cuatro jóvenes – de entre 16 y 18 años – que estuvieron 100 días en prisión, sometidos a torturas físicas y psicológicas, tras las cuales “confesaron” su delito. Posteriormente el verdadero culpable fue hallado, se liberó a los muchachos y se les otorgó una compensación económica.

Otros hechos similares son narrados en la nota, con la consiguiente pregunta: si no se hubiese capturado a los culpables ¿habrían sido ejecutados? ¿Cuántos inocentes, sin tanta “suerte”, han sido llevados a la pena de muerte?
La campaña Strike Harsh, a cuya cabeza se encuentran los comités locales del Partido Comunista, busca resultados a como dé lugar. Para ello se presiona a los funcionarios policiales para que localicen delincuentes rápido y se haga “justicia” con celeridad. Se valen todos los métodos para luchar contra el mal (tiene cierto tufo conocido) y por ende, se violan sistemáticamente los derechos humanos de los detenidos.
El asunto pone en el tapete nuevamente la triste realidad de los derechos humanos en China, pero también debe hacernos reflexionar que no es sólo un problema del otro lado del mundo. La ineficiencia de los métodos aplicados para enfrentar al hampa, las “verdades” extraídas a los reos a punta de torturas, el daño ocasionado a tantos inocentes, demuestran de manera contundente, que ese camino, ampliamente explorado por el estalinismo, el nazismo y el fascismo, son ajenos a la democracia y a un régimen que respete los derechos del hombre y del ciudadano.

Vía Global Voices

Traducción al inglés efectuada por Mon Wong para Interlocals

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