El día mundial del software libre: por qué uso software libre

Puede ser que el amigo lector que no usa software libre, se diga a sí mismo: ¡Qué me importa a mí si el software es libre o no! ¿Por qué he de usar algo diferente a Windows, Office, Internet Explorer?
Voy a presentar algunas razones. Unas pocas. Debo agregar que mi familia usa software libre desde hace casi diez años. Sobrevivimos sin Windows, sin Word, sin PowerPoint, sin Photoshop, sin Internet Explorer, sin Outlook, sin virus.

1.- Porque utiliza estándares universales y abiertos.
¿Ha intentado abrir un viejo archivo, escrito en Microsoft Word 2.0 en las nuevas versiones? ¿Qué pasará con sus viejos trabajos producidos con un programa cuyo formato propietario no exista más? Los formatos propietarios, característicos del software privativo, son exclusivos y cerrados. El uso y manipulación de los datos almacenados dependen del programa que los originó. Tendemos a confiar en que la empresa que desarrolla la aplicación existirá por siempre y que nos garantizará una vía para acceder a nuestra información a perpetuidad. Pero esta asunción es falsa porque la existencia de mecanismos para abrir los archivos y usar nuestros datos está en manos del mercado. Lo que puede ser un sólido programa de hoja de cálculo hoy, bien puede desaparecer en unos años y la información quedar “cerrada” pues la “nueva” versión del sistema operativo impide la ejecución del “viejo” programa y una nueva versión del mismo ya no está a la disposición.
El software libre estimula el uso de estándares abiertos y universales que permiten el uso de los datos a pesar de los vaivenes de las aplicaciones que los originaron. Es una mejor y más efectiva manera de preservar el contenido a través del tiempo.

2.- Porque el software cerrado somete a sus consumidores.
El software cerrado cierra las puertas a la creatividad y al intercambio con sus usuarios. Estos últimos son sólo ejecutores de las aplicaciones y deben aceptar los errores de código, las fallas, o la ineficacia del programa y deben resignarse a esperar “la nueva versión”, o tendrán que pagar, en el mejor de los casos, una actualización. El software libre es abierto, es decir, su código está a la vista de todos y los errores, pueden ser corregidos en cuestión de horas. Más aún, el usuario tiene la libertad de colaborar, compartir, ayudar a mejorar el software.

3.- Porque es eficiente.
El software libre es extraordinariamente eficiente. Su fuerza viene de su apertura y la enorme comunidad que a nivel mundial tiene sus ojos puestos en su código. Se ha dicho, sin fundamentos, que el software libre no da la talla frente al propietario. La mejor demostración de la solidez del software libre es Internet. Las mejores y más difundidas herramientas que permiten que recibamos e-mail, veamos páginas web o descarguemos archivos, son software libre. Sin el software libre no tendríamos la Internet abierta y masiva que conocemos. Tal vez sería una red mundial para los “elegidos” con dinero que pagarían por cada servicio existente en ella.

4.- Porque es sólido.
El software libre es sólido. Cualquiera que haya usado Linux como sistema operativo sabe que el sistema no se cuelga o se corrompe con facilidad. Una máquina puede pasar años encendida, sin interrupciones. Los programas muestran una firmeza impresionante: desde suites ofimáticas como OpenOffice, programas de astronomía como KStars, Celestia o Stellarium, navegadores como Firefox, Konqueror, Epifany, son sólo algunos ejemplos de aplicaciones de envergadura, estables, eficientes y completas.

5.- Porque es libre.
Esto no quiere decir gratis, aunque mucha de esta clase de software se pueda conseguir gratuitamente. Quiere decir que no pertenece o está supeditado a los intereses de una corporación o grupo privado. El software libre está a la vista de todos y puede ser modificado, mejorado por la comunidad de desarrolladores a nivel mundial. Sus avances pueden ser compartidos de tal manera que los descubrimientos de más eficientes y mejores formas de enfocar soluciones, pueden ser del conocimiento de todos y con ello ayudar al desarrollo de un código más sólido, nuevas técnicas, mejores algoritmos. Es el espíritu académico frente a la competencia indiscriminada estimulada por las ansias de lucro.

Recomendaciones para comenzar a usar software libre:

Adquirir OpenCD e instalar los programas que se ofrecen. Tendrás estupendos programas para efectuar tareas como procesar textos, navegar por internet, trabajar con hojas de cálculo, diseño, multimedia. Algunas de las aplicaciones en OpenCD son:

OpenOffice (Procesador de textos, hoja de cáculo, presentación, etc.)
Firefox (Navegador)
Thunderbird (Cliente de correo electrónico, hermano de Firefox)
The Gimp (Manipula fotos e imágenes, similar a Photoshop)
Celestia (Simulador del Universo)
PDF Creator (Para generar documentos PDF)

Y sigue con juegos y otras herramientas.

Por último y si quieres un cambio realmente radical, un sistema estable, y diversión: instala Linux, en la distribución que más te guste o llame la atención.
Yo uso Ubuntu.

Un comentario

  1. TitoCuba

    Primero que todo quisiera felicitarlo por tan buen documento, abogo porque el softaware Libre se convertirá dentro de muy poco tiempo en el software mundial, accesible a todos…..
    yo actualmente soy desarrollador en windows pero utilizando programas de software libre…., me gustaia sugerencias sobre que versiones de Linux utilizar para una fructiferea familiarización con el sistema operativo..
    gracias..

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