Gunter Grass en las SS: recuerdos que torturan

Günter GrassDías atrás, el afamado escritor alemán Günter Grass, confesó que sirvió en las terribles Waffen-SS, grupo élite de las SS (SchutzStafell – cuerpo de protección) de la Alemania Nazi.
La confesión no es cualquier cosa. Günter Grass es ampliamente conocido y respetado en el mundo de la literatura y en los medios políticos, tanto en Alemania como en el mundo, por su retrato de los horrores de la guerra, del nazismo y la tragedia de Alemania. Sus posturas de izquierda y en defensa de los derechos humanos han contribuido a forjar la admiración por su persona y su trabajo. Ha sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1999. Su novela, El Tambor de Hojalata, ha sido llevada al cine.
Ahora, para sorpresa de todos, anuncia que en la aparición de su próxima autobiografía, titulada Beim Häuten der Zwiebel (Con la piel de la cebolla), confiesa su pertenencia al grupo de combate de las SS, aunque advierte que no ingresó voluntariamente y señala:
“Mi silencio durante todos estos años es una de las razones que me han llevado a escribir este libro. (…) Había algo dentro de mí que me movió a contarlo”.

Lech Walesa, el dirigente obrero polaco de “Solidaridad” y ex-presidente de Polonia afirmó, al respecto, que Günter Grass debería devolver la ciudadanía honoraria que la ciudad de Gdansk le otorgó: “No me siento confortable en esa compañía. No sé si uno debería considerar revocar el título. Si se hubiera sabido que estuvo en las SS, no habría recibido nunca el honor”.
Particularmente pienso que es una tragedia para Günter Grass. Es difícil explicar al mundo que no hizo nada “malo”, siniestro, o que no participó en alguna masacre o hecho inhumano. El hecho es que perteneció a un grupo brutal y temido. También es cierto que de haberse negado probablemente no estaría vivo, ni habría escrito sus obras, pero eso sólo demuestra el terrible drama de un pueblo que adoptó al nazismo y a Hitler como su guía y razón de ser. Una sociedad que aceptó segregar y luego liquidar a los judios, desaparecer a los opositores, creer en un destino imperial, de dominación mundial y hundirse en el fango de la barbarie.
No dudo que ha tenido que ser valiente para, a estas alturas de su vida, confesar tal hecho. Cargar con tal recuerdo debe haber sido una tortura.

Un comentario

  1. Querido Emilio: Esta es una cita que salió en el diario Pagina 12. Comparto todo lo escrito por Mr. Irwing:

    John Irving: “Mi amigo y alguna vez mentor Kurt Vonnegut llamaría este balbuceo nacionalista en la prensa alemana una ‘tormenta de mierda’. Lo que leo en las editoriales de los diarios y los comentarios de colegas, críticos y periodistas de todo el espectro político es lo siguiente: están desollando de un modo predecible e hipócrita la vida y el trabajo de Grass, desde el cobarde punto de vista de lo que se debería haber hecho. Grass me sigue pareciendo un héroe, como escritor y como brújula moral”.

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