70 años de las olimpiadas de Berlín

La multitud saluda a HitlerAquél primero de agosto de 1936, bajo un cielo gris, una multitud emocionada saludaba la presencia del Füehrer en el estadio. El canciller Adolf Hitler se preparaba a inaugurar los Juegos Olímpicos de Berlín.
En un clima de exaltación y grandeza, una orquesta, rodeada por numerosas bandas militares y un coro de mil personas, hacía resonar los redoblantes. Por vez primera en la historia, el público pudo observar el espectáculo y las competencias a través de 25 pantallas gigantes, ubicadas en distintos puntos de la ciudad, en un alarde de la nueva tecnología para televisión de “alta definición” que Alemania había desarrollado en 1935.

Decenas de miles de personas alzaron su brazo, con la mano extendida, y gritaron “Heil Hitler”. Posteriormente, en el desfile de los atletas, algunos países como Afganistán, Bolivia, Bermuda, Islandia e Italia, hicieron el saludo a su paso frente al Füehrer. Las banderas nacionales, al frente de cada representación, eran bajadas frente a Hitler (como parte del protocolo) y la única excepción fue la de los Estados Unidos, que argumentó no poder hacerlo debido a estrictas regulaciones militares.
El “Tercer Reich” se aprestaba aPoster de las Olimpiadas de Berlín, 1936 demostrar al mundo la “superioridad” de la raza aria. A pesar de que ganó la mayor parte de las medallas, la tal superioridad sucumbió ante el protagonismo de un afroamericano, Jesse Owens, quien se llevó el mayor número de preseas, conquistando cuatro medallas de oro en cuatro pruebas diferentes. El enfado de Jesse OwensHitler por la victoria de un negro fue tal que se negó a entregarle las medallas, aunque éstas fueron impuestas a Owens muy a pesar del dictador.
En un momento cargado de simbolismo, Spiridon Louis, atleta de los primeros juegos olímpicos de la era moderna (1896) fue escoltado hacia Hitler. Allí, el viejo deportista presentó al Füehrer una rama de olivo proveniente del Monte Olimpo en Grecia y le dijo: “Le presento a usted esta rama de olivo como un símbolo de amor y paz. […] Esperamos que las naciones siempre se enfrenten solamente en tal competencia pacífica”.
Fue la última olimpiada hasta 1948. En pocos años el mundo estaría sumergido en una cruenta guerra mundial que costaría millones de muertes y atrocidades. La maquinaria de guerra Nazi se lanzaría a la anexión de países, la creación de campos de concentración para exterminar a judíos y opositores, el bombardeo indiscriminado de ciudades como Londres (utilizando los recién producidos cohetes V2), la masacre sin piedad a los pobladores rusos en su invasión a la entonces Unión Soviética, y la creación de uno de los mayores imperios de terror que haya conocido la historia. Desde entonces y a pesar que la Guerra Mundial terminó, la rama de olivo está marchita y enterrada en la violencia permanente y el terror.

Datos de interés:

  • Hubo serios intentos para boicotear los juegos. Los movimientos en favor de un boicot se concentraron mayormente en Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Suecia, Checoslovaquia y Holanda. Así mismo, la mayor parte de los atletas judíos de diferentesCuadro de medallas, Berlín 1936 países impulsaron y ejercieron el boicot.

  • El Comité Olímpico Internacional escogió a Berlín frente a la propuesta de Barcelona.

  • Los grupos anti-fascistas y opositores al creciente nazismo, llamaron a realizar unas Olimpiadas del Pueblo, en el Estadi Olímpic de Montjuïc (actualmente Estadi Olímpic Lluís Companys). El intento fue cancelado debido a la Guerra Civil Española.

  • Jesse Owens tampoco escapó a la segregación racial en su propio país. A pesar de ser el atleta más destacado, el presidente Rooselvelt no le invitó a las celebraciones que se llevaron a cabo en la Casa Blanca.

Clic en el cuadro de medallas, para agrandar. Tomado del artículo de Wikipedia.

Enlaces:
Noticia en el New York Times, agosto 1936

Olimpiadas Nazis, en Holocaust Enclyclopedia

Juegos Olímpicos de Berlín 1936, en Wikipedia (inglés)

Juegos Olímpicos de Berlín 1936, en Wikipedia (español)

6 comentarios

  1. quisiera saber como eran las entradas de berlin 1936 porque tengo 2 entradas y queria estar tranquilo q son autenticas gracias por todo

  2. Julio:

    la verdad es que no tengo idea. Me parece que una vía es abordar a algún especialista (historiador, por ejemplo). Naturalmente, conocer su origen antes de llegar a tus manos dice mucho sobre su autenticidad.

    Saludos

  3. Es curioso pero nadie cuenta la versión de Jesse Owens quien en su biografía relata el buen trato que recibió en Alemania, la cantidad de cartas de admiradores (y admiradoras) que recibía en aquel régimen que vigilaba la vida privada de la gente y la obligaba a militar en el partido, e incluso, creo recordar, alguna felicitación oficial. En cambio el presidente Roosevelt ni siquiera se dignó a recibirle, posiblemente porque estaba en campaña y el voto del sur era vital entonces para los demócratas.

  4. No conocía lo del buen trato en Alemania, pero ciertamente, como bien añades en tu comentario y menciono al final de la nota también, el presidente Rooselvelt no le recibió.

  5. Me sorprende que sigan contando la historia de Owens, historia que es falsa. Hitler solía saludar a los atletas alemanes que ganaban medallas, y el COI le hizo una respetuosa protesta pues al tratarse de una Olimpiada, o saludaba a todos o a nadie. Hitler quería que ganara su atleta, ganó el norteamericano, y se marchó del palco fastidiado. Resulta demoledor eso de querer insistir sobre el predominio atlético de la raza aria que proclamaban los nazis, pues si se les sigue el juego, resulta que iban a tener razón ya que en el medallero, los alemanes arrasaron.
    Owens fue tratado con auténtico respeto por la cámara alemana Lena Riechestein que condeció al atleta negro todo un documental para él solo. No me lo han contado, yo lo he visto.
    El atleta negro y el alemán al que venció eran amigos, y lo siguieron siendo después de la gjuerra. Owens murió poco menos que en la miseria, y para sobrevivir tuvo que vender sus medallas de oro. Luego, ya muerto, los honores….
    Que los alemanes, nazis o no nazis, quisieran organizar unos juegos olímpicos impactantes es vicio de todos los paises que han sido elegidos para organizar Olimpiadas, sin excepción, y que Hitler quería que ganaran los suyos es lo que les pasa a todos, incluidos Juan Carlos I que, saltándose los consejos del COI, felicitaba sólo a nuestros atletas.
    Creo que ya va siendo hora de explicar la Historia como Dios manda, no con tópicos mohosos.
    Me gustaría una respuesta.
    Blas de Lezo

  6. Ciertamente, el episodio del enfado de Hitler no es exacto y agradezco que lo hayas mencionado. Al parecer, el Füehrer optó por la «otra» opción que el Comité Olímpico le solicitó respetuosamente: no saludar a nadie. Sin embargo Hitler saludaría posteriormente a Owens. También es cierto y paradójico que Owens fue abordado en las calles alemanas por ciudadanos que le solicitaban autógrafos, o que pudo conducirse con más libertad que la que encontraría al llegar a su propio país. De hecho, mientras que en Alemania podía viajar en bus, como cualquier blanco, no así en Estados Unidos, donde le esperaba la parte trasera, reservada a los de «color».
    A pesar del tono, innecesariamente polémico, agradezco la aclaratoria de Lezo.

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