Somos víctimas del terror

Sur de Beirut ahora, julio 2006Pareciera que el terror es sólo aquel que siembran y ejecutan los fundamentalistas que liquidan a decenas, centenares o miles de personas inocentes, imponiendo el miedo, la angustia y zozobra en el día a día del resto de la población. No tengo dudas en condenar el terror. No hay nada que lo justifique. Regar la sangre de inocentes en cualquier parte del mundo, en nombre de una causa (sea religiosa, nacionalista, política o lo que sea) es una conducta inaceptable, enemiga de la humanidad.
Por las mismas razones, no acepto que se tenga una vara para medir la muerte de civiles israelíes y otra para los civiles libaneses. Ambos son crímenes, infames crímenes.

Me duele igual la muerte de jóvenes, ancianos, mujeres, niños, en una parada de bus en Israel a manos de un terrorista palestino, que la de una familia que estalla bajo los bombardeos indiscriminados del ejército de Israel. Vanagloriarse de que se ejerce el derecho legítimo a la autodefensa para justificar la destrucción casi total de un país y la liquidación deCiudadano israelí muerto por los bombardeos de Hezbolá civiles a diestra y siniestra, es como justificar el asesinato de decenas de transeúntes por la necesidad de liquidar a un criminal en cualquier calle de alguna ciudad.
Recomiendo la lectura de esta nota de Juan Gelman, en Página 12. Las oscuras fuerzas en juego en el Medio Oriente hacen que todos, todos, seamos, por un lado o por otro, víctimas del terror.

En las fotos: arriba, el sur de Beirut luego de los bombardeos de Israel. Abajo, a la derecha, civil israelí muerto por los bombardeos en Haifa por parte de Hezbolá. Imágenes de AP.

Escribir un comentario

Creative Commons License