Las tristezas transparentes de Burt Bacharach

At This TimeHe estado escuchando el último compacto de Burt Bacharach, At This Time. Musicalmente no logra gustarme del todo. Algunas piezas son excesivamente “melódicas” para mí. Tal vez, algunas presentan demasiada orquestación y ciertamente no soy amigo del “smooth jazz”; aun así, hay pistas excelentes, impactantes, no en vano se siente la presencia de Elvis Costello o Chris Botti. En conjunto, si se tratara sólo de eso, sería un buen disco. Pero es más que eso. Me es imposible tomar la obra como una producción de camino, de un compositor exitoso que después de varias décadas vuelve a la carga. At This Time es el enorme grito de tristeza, sincero y descarnado de un hombre bueno, amoroso y artista. No es la voz de la protesta, fuerte y envalentonada que enfrenta la guerra y la mentira. Es una voz de esperanza ahogada, un requerimiento de amor, una denuncia avergonzada de los mentirosos que planearon una guerra y con mentiras la sostienen; una nostálgica mirada al mundo que tal vez no fue nunca, o que quiso ser y bien pronto sucumbió, hundido por el peso de los sueños americanos. En el fondo de todo, un padre que ama a sus hijos entrañablemente y a su país, se le desgarra el alma ante nuestros oídos, por los suyos y por los nuestros. Veo la foto, en el folleto del disco: un hombre de 77 años mira a su tres descendientes, jugando, llenos de vida, y estampado, un “Gato Félix” que rememora la ingenuidad. El disco de Bacharach es amor y tristeza expuestos al mundo, así, simplemente, transparentes.

I’ve been hoping for a better day
It’s a long time coming but I wait anyway
Till the dark clouds have all blown away
And the sun shines again

I keep trying; I’ve been holding on
Though the days are empty in a world that’s gone wrong
Life’s a miracle – or a foolish tale
I don’t know; go ask Shakespeare
[Fragmentos de la pieza “Go ask Shakespeare”]

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