Fantasía Roja: Nuevo ensayo de Iván de la Nuez

Hoy he leído acerca del nuevo ensayo, Fantasía Roja, del crítico de arte cubano Iván de la Nuez. Al revisar los extractos citados en los artículos, sentí una inmediata coincidencia con ellos:

“Muchos intelectuales de izquierdas del primer mundo ven a Cuba como una isla utópica. Les permite reclamar cosas que no harían en sus propios países. Es muy fácil trasladar su pasión revolucionaria a una isla lejana”… “A estos intelectuales les interesa el discurso ideológico. Se mueven por los símbolos, pero desconocen la vida cotidiana en Cuba. Casi ninguno de ellos se ha quedado a vivir allí”…”Cada década ha tenido su excusa. En los años ochenta, la fascinación se justificaba por el auge de la multiculturalidad. Cuba lo tenía todo para triunfar entonces. Era caribeña, periférica, comunista e ilustrada. En la actualidad, ha tomado el relevo el discurso de la antiglobalización, anti Bush y contra el imperialismo”.


Pienso, particularmente, que el idilio de algunos intelectuales liberales del primer mundo con el régimen cubano, o es ingenuo o está inmerso en una mentalidad que al fin y al cabo es imperialista o desde una posición de “superioridad”. En el primer caso, los pueblos latinoamericanos y sus procesos, son vistos de una manera turística, con sombrero y gafas negras; no “se vive” la realidad, sólo se la mira a través del cristal distorsionado del “visitante”, recibido con cariño, apertura y planificación. En el segundo caso, pienso, más de un intelectual “progresista” y liberal (con los que tengo una amplia base de coincidencias) alberga en su interior la certeza de que los pueblos de Latinoamérica pueden requerir de un dictador benevolente que ponga el punto sobre las íes para enfrentar los males del sub-desarrollo y el abuso del norte, en particular Estados Unidos, de tal forma que puede ser justificable un nacionalismo fuerte y recorte de libertades, inadmisible en sus propios países.
No puedo adelantar un juicio de valor sobre una obra que no he leído, pero la afirmación que define el ensayo me suena de gran interés y necesario en un mundo donde estos intelectuales han ayudado a distorsionar la realidad de América Latina y Cuba, y en su visión determinista, blanco o negro, imponen la máxima de todo régimen: o estás conmigo o contra mí. De tal manera, el discurso anti-imperialista, contra la globalización o anti-bush, de Castro o Chávez en Venezuela, es una patente de corso, que indica su ubicación por el bien y la justicia y aquellos que se oponen a su régimen son contrarrevolucionarios o apoyan las tropelías de Bush.
Pero, ciertamente, vuelven a sus países, a defender la 1ª enmienda y los derechos civiles, que una y otra vez son dilapidados en el sur, al cual idealizan. Esa visión se apoya en lo que dicen y sustentan ideológicamente sus referentes en Cuba, como Castro. ¿La realidad? Y qué con ella. Total ninguno de ellos la sufre.
Entre las cosas que sin duda me causan repugnancia, se encuentran los recalcitrantes anti-castristas, representantes de la ultra-derecha conservadora y convenientemente aliada a los segmentos más reaccionarios en Estados Unidos. Pero los intelectuales que alaban “la revolución” y no ven la corrupción, la manipulación de los poderes, el monopolio de los medios, la persecución, la censura, los prisioneros políticos, la tortura, el culto a la personalidad, hacen un profundo daño al progresismo, a la libertad y a esos pueblos.

Fuentes:

De la Nuez critica a … , en El País (España)

Iván de la Nuez analiza …, en Terra

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