Una mañana bajo la sombra del fundamentalismo

Hace 81 años, un 25 de mayo de 1925, el profesor de secundaria John T. Scopes, de la ciudad de Nashville, Tennesse, fue acusado oficialmente de haber enseñado la teoría de la evolución a sus estudiantes de ciencias. El juicio se realizaría el 10 de julio y se le juzgaría por violar las leyes del estado de Tennesse que establecían claramente que sólo se podría enseñar la Divina Creación, definitivamente establecida en la Biblia. En la sesión del día 25 se dijo que Scopes “enseñó ilegalmente y adrede …cierta teoría y teorías que deniegan la historia de la Creación Divina del hombre como se muestra en la Biblia y en su lugar dice que el hombre desciende de un orden menor de los animales“. (traducción libre mía)
Mi hijo menor, que está de vacaciones, pasaba los canales de TV esta mañana y se detuvo, sorprendido, en uno donde un hombre, apasionadamente y con la prestancia de un académico hablaba contra la evolución y por el Diseño Inteligente a una audiencia evangélica. Ya antes, mi hijo había quedado impactado al escuchar a la madre – evangélica – de un compañero, reprender a su hijo por creer lo que el profesor de ciencias le decía acerca de que el Sol era una estrella y nuestro planeta giraba en torno a él.

Me fui a la computadora a revisar las noticias del Washington Post y el New York Times y encontré dos artículos interesantes: el WAPO comenta la elección del nuevo asesor de política interna de Bush, un editor conservador, que entre sus avales cuenta con una amplia defensa de la religión como “factor de cohesión” que enlaza a las comunidades en norteamérica, ha sido asesor en el consejo de la Fundación para la Comunidad y la Empresa Centrada en la Fe y el Departamento de Educación, en cuestiones referentes al mejoramiento y reforma de las escuelas y la enseñanza. El asesor – no sé como pega esto con la fe – es un firme defensor de la guerra.
La otra nota, del New York Times habla del inquietante desinterés por la ciencia de los estudiantes universitarios en Estados Unidos.
No hay duda que ha sido una mañana sombría. Es interesante ver cuán fácil es percibir el fanatismo y la intolerancia religiosa y social del fundamentalismo islámico, cuando en realidad, la oscuridad y el atraso están representados por el fundamentalismo, desde el Islámico al cristiano, pasando por el hebreo, que para mí tienen más en común con el totalitarismo que con la democracia y el estandarte de la libertad de pensamiento, y la separación, sana y necesaria, entre el  Estado y la religión.

2 comentarios

  1. Don emilio, lei su comentario y quiero decirle que no todos los cristianos actuan de esa manera y que hablan de la fe y estan deacuerdo con las guerras. Quiero decirle que no estamos en contra de la ciencia yo he aprendidio mucho acerca de nuestro planeta, pero me doy cuenta de que hay tanta perfeccion en el planeta y equilibrio que es imposible que sea causa de una casualidad, solamente un ser inteligente pudo haber creado todo, y ese es Dios. Cuando usted ve un cuadro de una pintura y ve representado un paisaje, ese paisaje no se hizo por casualidad, alguien lo creo deacuerdo la lo que el pensaba.
    Dios creo a esta humanidad con el proposito de que lo conociera, pero el hombre tomo la decicion de vivir bajo su propio gobierno, separado de Dios. Hoy le da la oportunidad de acercarse a el a traves de Jesus. Dios nos da la oportunidad a nosotros de decidir si creer en el o no.
    Que Dios le bendiga a ud. a su familia.

  2. Estimado Jonathan:

    Estoy absolutamente convencido que no todos los cristianos son así. Me he referido a los que, en nombre de su Dios, sean cristianos, musulmanes, judíos , promueven el odio hacia los contrarios, el sectarismo, la violencia incluso y además, pretenden imponer sus creencias a la sociedad toda.
    He tenido amigos cristianos. Respeto y defiendo el derecho de cada quien a creer en la religión que desea y no divido a los seres humanos según su religión, como no lo hago con las razas o sus creencias políticas. Soy enemigo acérrimo de cualquier gobierno que persigue por motivos religiosos a otras confesiones o a los gobiernos ateos que condenan el derecho de la gente a creer y proscribe las religiones. Justamente por eso, la democracia debe ser laica y el Estado separado de las religiones. Su deber es garantizar, entre otros derechos, la plena libertad de cultos y el derecho a no creer, sin distingos. Eso también significa que en el Estado puede haber funcionarios de diversos credos. En esta tónica y con estas bases, la ciencia no debe ser vista como un enemigo de la fe.

    Le agradezco su comentario y sus bendiciones.

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