OpenDocument es ahora un estándar

La International Organization for Standardization (ISO) ha aprobado el formato OpenDocument como un estándar internacional. Esta decisión, anunciada ayer, tiene saludables consecuencias para la preservación de documentos y la elaboración de los mismos, sin depender de formatos propietarios que conllevan la incompatibilidad a futuro y la imposibilidad de leer antiguos documentos generados con versiones superiores de un mismo software.

El formato OpenDocument es producido por la OpenDocument Format Alliance (ODF), una organización de asociaciones, instituciones académicas y de la industria, dedicadas a resolver el problema de mejorar el acceso y la recuperación de los documentos electrónicos gubernamentales. El estándar OpenDocument garantiza que un material elaborado bajo su formato pueda ser leído a futuro, sin importar el software en el que éste fue creado. Además, OpenDocument puede ser libremente utilizado en aplicaciones ofimáticas, sin cargos adicionales por el uso del formato.
Para comprender el alcance de la medida, simplemente hay que intentar abrir un documento escrito en Microsoft Word 2.0 con el Microsoft Word 8.0. A menos que se cuente con programas especiales, que por supuesto tienen altos costos, el documento no se podrá visualizar, a pesar de haber sido desarrollados en software de la misma empresa y de clase similar. Esta incompatibilidad, entre versiones, justificada a menudo con artilugios técnicos, es producida con premeditación por las empresas propietarias del software, como forma de garantizar la dependencia continua y las ganancias. Pero, como señala la ODF Alliance: “Nosotros creemos que el acceso a los registros públicos y servicios esenciales nunca deberían estar confinados a los usuarios de una marca de software en particular o plataforma de computación”. Lo mismo vale, digo yo, para el usuario en casa. De hecho, toda mi familia tiene 10 años sin usar Microsoft Office, y nos la hemos arreglado muy bien.
Recomiendo a todos mis lectores que no lo duden más y se hagan de un software de oficina que trabaje con OpenDocument. Si utilizan usualmente el Microsoft Office, les invito a probar OpenOffice 2.0, gratuito, sólido, eficiente y cuyos formatos de archivo, por defecto, son OpenDocument.
No lo dejes para después. Ayuda al futuro y a los formatos universales.

Me gustaría que este paso fomentara la adopción de estándares para el vídeo digital que deberían usar las instituciones culturales, educativas, gubernamentales o aquellas que trabajan en la preservación documental. Es absurdo almacenar formatos que al cabo de unos años serán obsoletos o que sólo los usuarios con un software propietario, como el Media Player, de Microsoft, pueden ver.

Fuentes:
Declaración de la ODF
Refutando algunos mitos sobre el ODF, en PDF
Recursos:
Desgarga de OpenOffice, en español
Tutorial sobre instalación de OpenOffice, para Windows o Linux
OpenOffice para Mac

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