La Feria Internacional del Libro, Bradbury y anhelos

Ray BradburyActualmente se desarrolla en Buenos Aires la 32ª edición de la Feria Internacional del Libro, evento que se lleva a cabo en abril, desde 1975. Echando una ojeada a las actividades programadas, las conferencias, los kioscos y la magnitud del área donde se exponen los libros, le entran a uno ganas de tele-transportarse y pasar unas buenas horas de gozo. No tienen idea de cómo deseamos (y hablo por mi familia) caminar sin presiones, desenfadados y ligeros por esas avenidas de libros. Ni qué decir de asistir a las conferencias y escuchar, cerrar los ojos y escuchar. O tal vez debería mencionar la envidia que me provocaron los asistentes a la vídeoconferencia de Ray Bradbury.

El viejo Bradbury, cuyos cuentos rememoro en ocasiones, sea por su poesía, sea por el cándido cinismo de un futuro previsible ahora, y muy “ciencia ficción” hace unas décadas. Recuerdo en particular uno, en el que un hombre es llevado a prisión por rebelarse al ruido y a la invasión de los espacios íntimos. Un presagio del teléfono célular y la estupidez del ser humano que le transforma en adminículo para la omnipresencia, para la saturación de cada rincón, un mundo donde no podemos estar más con nosotros mismos. La música ambiental, los vídeo transmisores, los teléfonos inevitables. Bradbury también escribió un relato, titulado “Any friend of Nicholas Nickleby is a friend of mine” (Cualquier amigo de Nicholas Nickleby es amigo mío) que recuerdo especialmente pues vi la adaptación (hace tiempo ya) para televisión del año 1982. Conmovedora, poética y bien lograda (incluso la música) y cuyo narrador – el protagonista ya adulto – es el propio Ray Bradbury.
Pues bien, el viejo escritor, con 86 años a cuestas, se presentó virtualmente, a través de sendas pantallas, a un auditorio de fans y supongo, curiosos, argentinos, que le oyeron cosas como que la ausencia de educación convierte a los libros en “innecesarios” y provoca que “se quemen solos“. Fue una alusión al mundo actual, al culto a la ignorancia, de parte del autor del célebre Fahrenheit 451, la novela sobre una sociedad en la que los libros son destruidos y prohibidos y el “conocimiento” es sólo información televisada.  Bradbury afirmó que las nuevas tecnologías “bombardean a la sociedad con información, pero de cara a la formación de las personas nada es sustitutivo de la lectura”. Él continúa escribiendo, a pesar de tener problemas con la movilidad. Asegura tener la misma pasión que le ha acompañado toda la vida a la hora de escribir y por ello “transmitió” con vehemencia su “secreto” para los jóvenes escritores: “El secreto es enamorarse de algo y mantenerse así. Si hay algo que aman con todo su corazón, tienen que apasionarse con eso, que nada se interponga en su camino.”
Aquí estoy, terminando la nota, aplaudiendo con palabras, a un poeta y escritor que tanto quiero.

Enlaces:
32ª Feria Internacional del Libro
Sitio oficial de Ray Bradbury

Fuentes:
Sobre la vídeoconferencia, por La Nación, Argentina
Sobre la vídeoconferencia, por Clarín, Argentina

Un comentario

  1. Ray Bradbury es un autor que siempre recomiendo a las personas que deseen leer buenos cuentos de ciencia-ficción. A mí, como a ti, Emilio, también me gusta mucho. No sabía que tuviera ya 84 años, y me alegra saber que sigue lúcido y transmitiendo sus interesantes e inteligentes pareceres. Es un lujo tenerlo como videoconferencista en esta Feria.

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