Aún algunos de los más sensatos cibernautas chinos practican ‘espontáneamente’ el autocrontrol

Es una manera de decir que se autocensuran y lo hacen para protegerse.
Actualmente el presidente chino, Hu Jintao, está en los Estados Unidos. Los jerarcas de las corporaciones más destacadas están prestos a reunirse con él, quien representa un codiciado mercado, en expansión, en el país más poblado del mundo. Entre los anfitriones ha estado Bill Gates quien le recibió – y a la comitiva que acompaña al premier, de un centenar de personas – en su mansión, en el estado de Washington. No me opongo en lo absoluto a comerciar con China, pero me revuelve el estómago la falta de escrúpulos y la inmoralidad para hacer negocios que implica la retención de información, la ayuda a las autoridades totalitarias en el control de los ciudadanos o la aceptación de la censura por parte de empresas tecnológicas que suministran datos o recursos al público. A propósito de esto y como recordatorio del régimen que el señor Hu encabeza, me ha parecido muy oportuno recomendar la lectura de un reportaje (en inglés) del periodista canadiense Curt Petrovich, desde China, cuyo título encabeza esta nota.

Curt escruta un poco en la vida e intereses de los cibernautas en una sociedad controlada. En el artículo se señala que de acuerdo a miembros del centro PEN de la nación asiática, en la actualidad hay 60 escritores y periodistas presos por difundir sus trabajos a través de Internet. En su escrito, Curt cita al abogado de Shi Tao – detenido gracias a Yahoo!, el cual purgará una condena de diez años – quien señala:

Google y Yahoo “deberían ser responsables por la sociedad, no sólo por hacer dinero” especialmente cuando “sus acciones y actividades están en conflicto con la constitución de su propio país.”

Enlace:

CBC News, artículo de Curt Petrovich, 5 de abril de 2006, aquí.

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