La “humildad” de Google en China

Google acepta la censura en China“Creo que sería muy arrogante de nuestra parte entrar en un país donde recién empezamos a funcionar y decirle a la gente cómo debe hacer las cosas.” Así se expresó Eric Schmidt, director ejecutivo de Google, en el acto que el buscador realizó en China para dar a conocer la edición local, llamada “GuGE” que querría decir “Canción del Valle”. La noticia, que leí en BBC Mundo, destaca que la empresa espera un aumento en sus ventas muy grande, así como tener a miles de ingenieros informáticos trabajando en esa nación. Las palabras de Schmidt se refieren a las críticas por su aceptación de las restricciones a la libertad de información impuestas por las autoridades totalitarias.

Imagino que si en China hubiese surgido un régimen nazi, que exterminara a los judíos en campos de concentración, el buscador habría aceptado no permitir a los usuarios locales encontrar términos como “campos de concentración”, “limpieza étnica”, “judíos”. O tal vez, si le hubiese tocado bregar con una Rusia regida por Stalin, habrían sido tan “humildes” como para aceptar que Google no “localizara” en ese país vocablos como “Trotsky”, “Gulag”, “Samizdat”, “trabajos forzados Siberia”. Es increíble la humildad de Google. Así pues, un acto de impúdico ataque a la libertad más elemental de información (ocultarla) pretende ser mostrado como una virtud moral – humildad – para no caer en el pecado de la “arrogancia”. Pero en las afirmaciones de Schmidt hay un “pequeño” desliz cuando menciona que no desean ser arrogantes y “decirle a la gente cómo debe hacer las cosas”. Ciertamente, Google no les dice lo que deben hacer, les impide hacer: buscar la verdad.

Fuente:

BBC Mundo, aquí.

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