Las marchas reformaron la reforma

Megamarcha de Los Angeles, 25 de marzoCreo que nadie habría imaginado, hace unos meses, que la reforma a la ley de inmigración abriría eventualmente las puertas a la ciudadanía a unos cuantos millones de inmigrantes indocumentados. Tan sólo unas semanas atrás, la cámara de representantes votó por una reforma opuesta, que penaliza aún más al inmigrante y califica su estado legal de indocumentado como un crimen, sujeto a severas sanciones y a todos los que le ayuden. Ahora, el Senado ha cambiado las cosas y aunque no han llegado a un acuerdo total, hay una base de compromiso que establece que los inmigrantes sin documentos con más de cinco años en el país podrían regularizar su situación sin salir de Estados Unidos, y tendrían la oportunidad de obtener la ciudadanía, previo pago de impuestos atrasados, aprender inglés y no poseer cargos delictivos. Aunque aun no se conocen todos los detalles del eventual acuerdo senatorial, entre una mayoría demócrata y republicana, es evidente que hay un cambio sustancial respecto al proyecto votado por los representantes. Este cambio no es obra y gracia de sus mentores, el senador  republicano John McCain y el demócrata Edward Kennedy, aunque es cierto que ambos han liderado la búsqueda en el Senado de una reforma más “sensata”. El cambio ha operado por la presencia de centenares de miles de “illegals” en las marchas del mes de marzo.

Hasta ahora, el crecimiento del sentimiento anti-inmigrante, del racismo y de organizaciones de cazadores de inmigrantes, había sido impulsada “desde arriba” sin una amplia resistencia. Los congresistas tal vez imaginaban que sería “pan comido” segregar a millones de inmigrantes sin papeles y aumentar su caudal de votos de los rincones más conservadores y retrógrados de la sociedad. Pero cuando, por vez primera en años, las calles se vieron colmadas por manifestantes airados, molestos porque se les tilde de criminales (luego de trabajar jornadas de hasta 16 horas) más de un político comenzó a sacar cuentas.
Si se concreta, efectivamente, el acuerdo para la reforma, me parece que es un logro, parcial, pero un logro al fin, para los inmigrantes y contra la ley racista y xenófoba. No obstante, nada está garantizado, ni siquiera esta reforma parcial y aun hay muchos puntos peligrosos que pueden afectar notablemente.
Según los líderes de algunas de las más destacadas organizaciones latinas, no se debe bajar la guardia. De hecho se ha convocado a marchas para el 10 de abril y a un osado paro nacional de trabajadores inmigrantes el 1º de mayo, al que han denominado “Día Nacional sin Latinos“.
Juan José Gutiérrez, líder de la organización Movimiento Latinos USA y organizador, entre otros, de la colosal marcha de Los Angeles, ha señalado que “Esperamos que hoy la propuesta sea aprobada por el Senado y que después será llevada a la conferencia de ambas cámaras y al escritorio del presidente (estadunidense) George W. Bush, así que esto llevará tiempo”…“Por eso, no bajaremos los brazos y seguiremos convocando a la marcha del 10 de abril en ciudades de Estados Unidos – entre ellas, Los Angeles – y para el 1 de mayo, el Día Nacional sin Latinos. Sería error garrafal que nos relajemos”.
Los días decisivos están por venir. Aun pueden presentarse desagradables sorpresas, pero una cosa es segura: los inmigrantes han reformado la reforma.

Fuentes:

El Universal, México, aquí.
StarMedia, noticias, aquí.
BBC Mundo, aquí.
El Latino, San Diego, California, aquí.

Enlaces:

www.April10.org
Today we Act, Tomorrow we Vote

Un comentario

  1. Una gran crónica sobre los inmigrantes, lee mi enfoque sobre el tema en mi blog ecuadortalcual.blogspot.com

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