8 de diciembre, 1980. 25 años de la muerte de John Lennon.

Me encontraba en París. Apenas unos días antes había llegado, procedente de Madrid. Los días estaban fríos y grises y había mucho viento. Salí del hotel (creo que se llamaba Champagne), un sitio con habitaciones económicas, pero limpio. Me disponía a buscar la entrada al metro, cuando observé, en las aceras de la calle, a gente llorando. Me sorprendió pues se trataba de personas no relacionadas entre sí, que vagaban, indiferentes a quienes les rodeaban, con esa expresión de dolor impotente que en ocasiones invade a las personas. Algunos llevaban una norme foto de Lennon, en blanco y negro. Tal vez, nunca lo corroboré, era la portada de un diario o un poster distribuido apuradamente por el acontecimiento. Pero la imagen fue suficiente para darme cuenta que algo terrible le había ocurrido. Corrí buscando información, pero no sabía expresarme en francés y aunque me hubiese podido hacer entender, los franceses nunca mostraron interés en comprender a alguien que no hablara su lengua, por lo menos en mi caso. Toda vez que intenté algunas palabras en inglés o español, acompañado de señas, recibí una absoluta indiferencia por respuesta.
En una esquina, al lado de un quiosco de periódicos, se encontraban dos españoles, de mi edad, también llorando y a quienes pregunté. La respuesta, terrible, increíble, cayó sobre mí como una pesada carga de desesperanza: habían asesinado a John Lennon, cerca de su casa en Nueva York. “Todos vamos a Notre Dame” – me dijo la chica – “este mundo se va a la mierda.”
El vacío que dejó Lennon en mi alma es similar al que muchos años después me dejó la muerte de Carl Sagan. Mientras vivió, fue un compañero de viaje, en este planeta azul pálido, que brilló por ser auténtico y humano. Pudo colocarse por encima de su fama y del mito de los Beatles para cantar, decir y hacer aquello en lo que de verdad creía.
Hace 25 años mataron a Lennon. Estamos peor que entonces. La humanidad sigue jugando a la ruleta rusa.

2 comentarios

  1. BENITEZ TORRES MELANY DAYANA

    SOY FANATICA DE JON LENON VIVO EN VENEZUELA Y QUIERO DARLE UN SALUSO MUY ESPESIAL A YOKO Y A TODOS SUS FAMILIARES DE EL .CUANDO A EL LO MATARON NI YO HABIA NACIDO PERO DE TODAS MANERAS ME ENCANTA SU MUSICA CHAO Y BESOS A TODOS USTEDES

  2. LA VERDAD ES QUE TODAS LAS PERSONAS DEL MUNDO DEBERIAN DARSE LAS MANOS Y DEJAR DE LADOS LAS DIFERENCIAS. YO SOY ELIANA DE ARG, Y NO HACE MUCHO Q LOS ESCUCHO, PERO APENAS PENETRARON MIS OIDOS FUNDARON UNA PAZ INQUIETANTEMENTE DULCE. NO JUSGUEN A ESTA BANDA, SOLO DEJEN QUE SU MELODIA LOS ACOJA!!! YO LOS ADORO Y FELICITO A YOKO ONO LENNON POR SU FORMA DE HACER JUSTICIA Y POR NO PERMITIR QUE OLVIDEN QUE FUE UN ASESINATO CRUEL Y DESPIADADO. FELICITO TAMBIEN A TODOS AQUELLOS QUE LOS RECUERDAN AUN EN FECHAS POCOS ESPECIALES!!! SI LENNON VIVIESE AUN, TODO SERIA MAS PACIFICO, SU SOLA PRESENCIA TE DARIA PAZ, LENNON JAMAS MORIRA MIENTRAS HAIGA GENTE QUE LUCHE POR LA PAZ.!!! Y ME VOY A TOMAR LA ATRIBUCION DE COMENTAR ALGO QUE UNA VEZ DIJO EL MAESTRO: «QUIEN PUEDE DECIR LO QUE ES LINDO»

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