Mi abuelo, Rafael Guinand.

BroadcstJPG.JPGTuve la poca fortuna de no conocer abuelo alguno y tuve padres por poco tiempo. Cuando contaba los 11 años de edad murió mi padre y cinco años después, mi madre. Eso deja huellas, sin duda. A pesar del poco conocimiento que tuve de mis ancestros puedo afirmar, inequívocamente, que dejaron una profunda marca y su legado humano y cultural ha influído, de manera determinante, en mi vida, para bien y para mal.
Mis padres eran artistas. Un padre músico, guitarrista y compositor. Fue locutor de radio en la incipiente y recién nacida industria de la radiodifusión en Venezuela. Condujo un programa, en Radiodifusora Venezuela, que marcó un hito, por su novedad y estilo. En aquella Caracas aldeana, a mi padre se le ocurrió hacer un espacio radial para despertar a los caraqueños, muy temprano en la mañana (6:00 a.m. algo inusual para la época) con un despertador y alegres comentarios y música. Fue un éxito. Tengo entendido, pero es algo que no puedo confirmar, que llegó a tener una alta responsabilidad ejecutiva en esa emisora, pero luego, la nueva Ley de Radiocomunicaciones le impidió ejercerla por su condición de extranjero.
Mi madre fue actriz, conocida por las generaciones que me anteceden como Robustiana, personaje protagónico, junto a Frijolito (Carlos Fernández), de una serie humorística de radio y luego TV acerca de las peripecias de una humilde familia venezolana, negros, amantes del béisbol, el box, la música del caribe y de Caracas.

Tuvieron tanto éxito que se produjeron dos películas de cine con ellos (como Frijolito y Robustiana) que luego serían devoradas por un incendio (poseo el contrato hecho con mi madre para dicha producción). Ana Teresa Guinand, mi madre, trabajó en televisión y radio casi hasta el final de sus días. Fue pionera de la radio en Venezuela, trabajando en la entonces Broadcasting Caracas (hoy Radio Caracas Radio) bajo la Ana Teresa Guinand y Carlos Fernándezinfluencia de su padre, mi abuelo Rafael Guinand, pilar esencial del teatro de la primera mitad del siglo XX en Venezuela y pionero de la radio. Humorista, autor de sainetes, poeta, actor. Pertenece a una maravillosa generación de artistas venezolanos que mantuvieron con su arte la cultura y la conciencia de una Venezuela gobernada por caudillos y generales, sin democracia y dominada por los ignorantes y los oportunistas. Ricardo Pimentel (alias Job Pim), Antonio Saavedra, Leoncio Martínez, Rafael Guinand, entre otros, conformaron la legión que abonó la tierra para un Aquiles Nazoa, o un Pedro León Zapata, por sólo poner un par de ejemplos.
Hace algunos años, creo que en 1998, tuve la intención de elaborar una página web dedicada a mi abuelo y mi madre. Hice algunas investigaciones (difíciles pues casi están borrados de la historia) y elaboré un proyecto. Pensaba apoyarme y asesorarme con el gran actor, fallecido, Rafael Briceño, con quien hablé en Valencia, al final de la presentación de una obra de Guinand, El Rompimiento, interpretada magistralmente por él. Le encantó la idea. Tuvimos comunicación un par de veces y me aconsejó sobre algunas cuestiones atinentes a la publicación de las obras de mi abuelo. Luego abandoné el proyecto, por razones personales que me impedían proseguir. Briceño murió y lamenté no haberle grabado, como era mi intención, algunos parlamentos de El Rompimiento para difundirlos en la web.
Guinand en 'El Rompimiento', por Leoncio MartínezQuiero ahora retomar en algo lo que dejé inconcluso. No puedo abordar un sitio para Rafael Guinand hasta tanto no pueda consultar materiales y tener tiempo y recursos para la investigación. En lo inmediato, quiero compartir con ustedes un par de cosas: la primera es un artículo que sobre Guinand escribió el dramaturgo, escritor e intelectual venezolano José Ignacio Cabrujas y que fue publicado en un libro sobre Rafael Guinand que creo recordar era de la Gobernación del Distrito Federal. Lo poseo pero no a mano y por un tiempo no lo podré consultar. Guardo en la computadora una transcripción de esas palabras de Cabrujas que, creo, son un buen acercamiento a lo que fue mi abuelo. Por otra parte, quiero compartir con ustedes una grabación de la voz de mi abuelo en la obra “El Discurso del Doctor Nigüín” cuya fecha desconozco y referido a los “charlatanes” de entonces. Creo haber recordado a mi madre hablando de un tal “doctor Negrín”, pero no me atrevo a asegurar nada. Espero lo disfruten. También hay un enlace para las fotos de mi abuelo y mi madre.
Los materiales fotográficos estaban en poder de mi madre. Ellos están bajo la licencia de “Creative Commons” Atribución-NoComercial-SinDerivadas 2.0 por lo que cualquiera puede copiar, distribuir, exhibir, y ejecutar la obra sin fines comerciales, sin alterarlas y siempre informando de la fuente de donde la tomó.(*Ver nota al fondo) Para saber sobre la licencia pulse aquí. La página la muestro tal cual la elaboré, en un primer intento. Está en burdo “html”. Prometo adaptarla a los nuevos tiempos y a la bitácora, pero quiero publicarla inicialmente así, porque con todo y sus fallas, tiene para mí, cierto encanto (ustedes dirán). Para regresarse a Extemp”F”oraneo hagan clic sobre el pequeño “Guinand” en la esquina superior izquierda.
Para ver el artículo de Cabrujas pulse aquí y para escuchar la grabación (en formato mp3) pulse aquí.
Las fotos acá.

  • Nota sobre las fotos: He agregado marcas de agua a todas las fotos. Si alguien desea usar alguna imagen, siempre sin fines comerciales, puedo facilitarle una copia sin marcas de agua. Sólo debe solicitarlas a mi correo electrónico y referir la dirección de este sitio, y mi nombre y correo electrónico, tal como se menciona a continuación:

Foto tomada de la Colección Digital de Emilio Ortiz Guinand (emilio.ortiz.guinand@gmail.com).
Website: http://extempforaneo.net/wordpress



 

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