Diez años de Extemp»F»oraneo

EF-v4

Una década ha pasado desde el día que publiqué mi primera nota en mi blog, Extempforaneo. Le llamé así inventando una palabra que expresara que me sentía fuera de tiempo y de lugar, no por encontrarme en Estados Unidos, sino por sentirme apátrida, miembro de la especie humana, en un mundo global que se empeña en utilizar la universalidad sólo para explotar inmisericordemente a los más desposeídos y afianzar las fronteras y los rigores chovinistas para separar y dividir a las naciones y las culturas y declarar ilegales a los que emigran para salvar sus vidas. Fuera de tiempo, porque nunca el reloj, los días y los años, han satisfecho mi ansiedad por enmendar errores o conquistar nuevos mundos. Porque los momentos que viví, cuando Bush y Chávez (aparentes antípodas políticas) determinaron el destino de sus pueblos, fanfarroneando con el poder, me dejaban sin aliento y golpeaban mi alma.

Extempforaneo nació porque tenía y sentía la imperiosa necesidad de escribir, tras nuestro auto-exilio, y aprovechando el intermedio de trabajo que tuve y que me dejaba algo de tiempo “disponible”, en un país donde al pueblo se la ha adoctrinado en “vivir para trabajar”.

Los primeros dos años de vida fueron exitosos y productivos. Mi blog adquirió un cierto espacio en el medio de las bitácoras en español y llegué a recibir cerca de 15 mil visitas o toques en un mes, procedentes principalmente de España, Argentina, México, Colombia, Venezuela y Estados Unidos. Pero poco después la bitácora comenzó a languidecer, presa de mi inactividad y falta de producción. La principal razón fue el tiempo (nuevamente). Nos tocó el espinoso camino de los inmigrantes de primera generación. Pasaron años de duro trabajo, nocturno, con apenas unas horas para dormir y reiniciar la faena. El objetivo de nuestras vidas: que nuestros hijos pudieran tener una familia equilibrada, y la oportunidad de realizar algunos de sus sueños.

Luego vinieron, como esperando su turno para aparecer, varias dolencias y enfermedades, la más importante de ellas en mi visión: “Distrofia macular” (no es la degeneración macular), genética y exclusiva de un reducidísimo grupo de seres humanos que la padecen en todo el planeta. Incurable, por ahora,  y que alteró por completo mi manera de abordar la vida, desde la lectura de un libro, la percepción de los colores, mi ejecución y destreza en la informática, la conducción de un vehículo, la vista de un filme en el cine o la TV.

En fin, mi blog enfrentó los embates de mis estados de ánimo, la implacable ley estadounidense de vivir para trabajar y la enfermedad.

He mantenido a Extempforaneo todos estos años porque lo quiero; porque es una referencia para los que buscan las raíces de la familia Guinand (pues mis artículos sobre mi abuelo y madre han sido punto de encuentro de los Guinand de América); porque en mi blog puedo publicar lo que quiero y porque deseo que sea un recuerdo de mi paso, para mis hijos, mi esposa, mis amigos y ojalá, mi descendencia.

Han pasado diez años. Ahora representan un valor que no tenían a mis veinte o mis treinta. Diez años son ahora un siglo en la vida y en el recuento de estos últimos diez, de emigración a Estados Unidos, de iniciar una nueva vida, de construir y reconstruir todo, los ingredientes de esta travesía se han reflejado en el blog, haciéndole testigo de lo que he sido y soy: amor, tristeza, esperanza, arrepentimiento, nostalgia, felicidad.

4 comentarios

  1. Gustavo Orozco

    En diez años el camino recorrido ha sido largo. Pareciera también que ha sido tortuoso por el problema de la vista. Lo que se debe reconocer también son los ideales de lucha por los cuales nos hemos hecho mas humanos (mas sensibles) debido al derecho a soñar con una igualdad y un equilibrio justo donde las diferencias existentes en las clases sociales ya no existan. Paz y amor uniran al mundo.

  2. Max Block

    «Quiero dedicar este premio a mi _____ Emilio Ortiz Guiñando.» Así comenzará un día el discurso de alguno de tus hijos o nietos. Lo cual me llenara de orgullo pero decir que yo era uno de sus mejores amigos a pesar de la maldita distancia que nos ha separado por ya demasiado tiempo para mi gusto.

    Te quiero mucho hermano. Y por supuesto a More que es mas bella.

    Un gran abrazo.

Escribir un comentario

Creative Commons License