Retazos.

En algún momento, hace unos años, comencé a escribir pequeños recuerdos. La idea era evitar el olvido, que me parece una de las formas más horribles de morir o desaparecer. Posteriormente he encontrado otra justificación: dejar esos recuerdos a mis hijos y por qué no, a través de ellos a mis eventuales nietos.
Sin pretensión alguna, es una forma de darles raíces y sentido de humanidad y de darme a mí la sensación de quién, a muchos años de distancia, hace un guiño al futuro.
He dado en llamar al conjunto de narraciones Retazos pues no son una unidad que carga una lógica y una estructura predeterminada. Son sólo “retazos” como aquellos que constituyen la unidad básica de los cobertores hechos en casa, por manos amorosas. Los trozos son irregulares, diferentes, pero juntos conforman mi infancia y adolescencia, por no decir mi vida entera.
Me quiero atrever a mostrarles alguna que otra de esas piezas. No pretendo nada más que mostrarlas para quien quiera leerlas. Para diferenciarlas, cuando en ocasiones las publique aquí, les colocaré número: Retazos I, II, VI, etc,. Y bien, aquí les muestro el primero, que coloco en una sección separada.

Retazos I. Mi perro.

2 comentarios

  1. Hola!! por ahi me he puesto a ver tu pagina, me gusta mucho, tiene cosas bastante interesantes y me gusto mucho lo de retazos, estare pendiente si pones algo mas..
    de verdad esta muy muy chevere a mi mama tambien le gusto mucho.
    hablamos,
    un abrazo…
    chaoo!!

  2. Gracias. No puede menos que halagarme que les guste. Visítenla a menudo, eso es un aliciente para mí.

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